Detalles del mensaje: CHINA

CHINA

Agosto 8th, 2008

El Papa se encuentra estos días muy ocupado, en su periodo de vacaciones, sobre el fenómeno chino. Es casualidad que eligiera este lugar para pasar sus merecidas vacaciones o es que pensó que el testimonio de un santo cuya vida espiritual se desarrolló en Bressanone podía inspirarle para no permanecer laxo en algo que ya es un problema social de espectacular envergadura.
El martes 5 de agosto, por la tarde, Benedicto XVI realizó una visita a Oies, localidad donde nació san José Freinademetz, religioso verbita que evangelizó China durante veintinueve años, beatificado por Pablo VI en 1975 y canonizado por Juan Pablo II en 2003.
Según Benedicto XVI, se trata de un santo de suma actualidad: sabemos que China está cobrando cada vez más importancia en la vida política y económica, e incluso en el ámbito de las ideas. Es necesario que China se abra al Evangelio y que mejor que este santo para transmitir que con el amor nada es imposible.
Decía José Freinademetz: Puedo asegurar que en mis 23 años de permanencia en China nunca disminuyó mi amor y mi admiración por los chinos. No obstante sea un pueblo de paganos, los chinos son y serán un pueblo ideal... Yo amo la China y los chinos; en medio de ellos quiero morir y entre ellos ser sepultado.
Hoy se han inaugurado los Juegos Olímpicos de Pekín. Hemos podido apreciar la indiscutible potencia de una nación como la China. Nunca jamás se había visto una ceremonia de tan alto calado artístico, cultural, social y económico. Estamos ante la nueva primera potencia mundial que según todos los datos macroeconómicos ha adelantado, por la derecha, a los EEUU de América.
Mucho tendremos que rezar con el Santo Padre y mucho tendrá que trabajar el Vaticano para que con enorme tino y por supuesto sumando con el Espíritu Santo, se logre una China abierta al Evangelio de Jesucristo. Ojala lo veamos pronto.

Enlace permanente

Comentarios:

No hay Comentarios para este mensaje aún...

No se permiten comentarios de usuarios anónimos.