Categoría: Principal
LA JUVENTUD COMO “CRECIMIENTO”
Diciembre 13th, 2011El evangelista Lucas escribe: “Jesús crecía (o progresaba) en sabiduría y edad y gracia ante Dios y ante los hombres.
El Beato Juan Pablo II dice a los jóvenes: “Es necesario que la juventud sea un 'crecimiento'… es bueno para el hombre leer en este libro admirable, que es el 'libro de naturaleza',abierto de par en par a cada uno de nosotros. Lo que una mente joven y un corazón joven leen en él parece estar sincronizado profundamente con la exhortación a la Sabiduría: Adquiere la sabiduría compra la inteligencia… No la abandones y te guardara; amala y ella te custodiara”.
“Por esto deseo igualmente a vosotros, jóvenes, que vuestro crecimiento –en edad y sabiduría- tenga lugar mediante el contacto con la naturaleza. ¡Buscad tiempo para ello¡ ¡no lo escatiméis¡” .
Son dos reflexiones, recomendaciones, que el Beato hace a los jóvenes en su Carta Apostólica, Dilecti Amici (marzo 1985).
Estamos en el final del año 2011 y las cosas son bien distintas a como las vivió Jesús de Nazaret a como las vive nuestra juventud. He sido, soy y seré un ferviente defensor de la juventud y por ello puedo entender que nuestros jóvenes a nivel mundial, se encuentren desorientados y engañados.
En primer lugar pocos jóvenes tendrán LA GRACIA de tener los padres que tuvo Jesús de Nazaret y en cuanto la naturaleza no hace falta profundizar los espolios con lo que habitualmente nos sorprende la sociedad actual en connivencia con los poderes públicos.
Si las familias se han inclinado por la externalización de la educación de sus hijos y los responsables han permitido la desertización de la naturaleza, podemos entender cómo se puede sentir o como se debería sentir un joven en estas circunstancias.
No ha dado el mejor resultado enviar a los hijos a los “mejores” colegios en el extranjero. Me temo que se ha pensado más en los más caros que en los más convenientes, ha pasado lo mismo con las universidades y no hablemos de las escuelas internacionales de negocios.
Juntando las tres categoría de centros de formación citadas anteriormente, observamos que el resultado, al día de hoy, no puede ser más desolador. Después de habernos gastado tanto dinero en educación y formación, solo tenemos que preguntarnos ¿Qué herencia le estamos dejando a nuestros jóvenes? Muy posiblemente un nivel de endeudamiento, en los estados, absolutamente inasumible; posiblemente entre tres y cinco décadas haciendo, muy bien las cosas, se podrían equilibrar los presupuestos. Vosotros, jóvenes, estáis atrapados en una red que los mayores os hemos dejado, que se define, como un capitalismo liberal para el sector financiero que ha puesto el conocimiento, la investigación y la tecnología al servicio de la maximización del beneficio, la concentración codiciosa de la renta y la riqueza y el crecimiento económico insostenible.
Vosotros e igualmente el Beato Juan Pablo II os hacéis las siguientes preguntas: ¿Por qué se ha llegado a esto? ¿Por qué se ha alcanzado tal grado de amenaza para la humanidad en nuestro planeta? ¿Cuáles son las causas de la injusticia que hiere nuestra vista? ¿Por qué tantos mueren de hambre? ¿Por qué tantos millones de prófugos en diversas fronteras? ¿Tantos casos en los que son vilipendiados los derechos elementales del hombre? ¿Tantas cárceles y violencia sistémica? Todos nos preguntamos ¿Por qué? ¿Es quizás irreversible este estado de cosas? ¿Puede ser cambiado? ¿Podéis cambiarlo vosotros?
¿Qué podemos hacer para ser Santos?
Noviembre 20th, 2011Jesús de Nazaret, Juan Pablo II, Teresa de Calcuta, Mahatma Gandhi, Martin Luther King, Jr fueron auténticos líderes mundiales y consiguieron éxitos imcuestionables. Curiosamente es muy improbable ver a las escuelas de negocios, tan volcadas en estas disciplinas, referenciar los éxitos conseguidos por estos líderes irrepetibles. A todos ellos les hicieron líderes, sus arraigadas convicciones.
En el plano de las instituciones pasa otro tanto, pocos reconocen el largo camino recorrido por la Iglesia Católica, más de 2000 años, que por sí solo, lo dicen todo.
Esto viene al caso de comparar las actividades de un liderazgo empresarial con las de un liderazgo espiritual. El primero tiene una serie de objetivos y para conseguirlos debe, normalmente, aceptar una educación a lo largo de todo un proceso. En el segundo caso, el objetivo es mucho más claro y perfectamente definido, llegar a la casa del Padre. En este caso el proceso educativo es mejorable.
Dice Tomás H de Kempis: En todas las cosas mira siempre el fin, y piensa como te hallarás un día en presencia de aquel Juez estricto a quien nada se le oculta; que no se aplaca con dádivas, ni admite paliativos, sino que juzgara según justicia.
Para llegar con éxito a este momento de nuestra vida, no nos toca otro remedio que apuntar a lo más alto, es decir, trabajar para conseguir ser santo. Ya se encargaran las circunstancias para que todo quede a un plano inferior por que el compromiso es fuerte.
Para cumplir el objetivo las herramientas que tenemos a nuestro alcance son múltiples y variadas. Yo me quedaría con tan solo dos, el cumplimiento de los 10 mandamientos de la Ley de Dios y el Catecismo de la Iglesia Católica.
Cabe preguntarse, ¿Es ello suficiente? Podría, pero no lo es. ¿Por qué? Son varias las razones pero tal vez, la fundamental, es que no podemos medir con nada el rendimiento diario de nuestro empeño. Ojala esté equivocado con esta apreciación. Mientas que el líder empresarial dispone de información puntual y exhaustiva de sus logros, el católico no solo no tiene esa valiosa información sino que es acechado, en todo momento, por sus propias debilidades como ser humano que es.
Dice Tomas H de Kempis: ¿Por qué no tomas precauciones con miras al día del juicio, cuando nadie podrá ser disculpado por otro, porque cada cual tendrá harto que hacer para llevar su propia carga.
¿Qué hacer? Podríamos plantearnos iniciar o continuar una vida espiritual que nos haga alcanzar la meta mas anhelada y ello lo lograremos más fácilmente proponiéndonos ser un líder de verdad, un referente o, por qué no, un Santo.
En las dos primeras decadas del Pontificado de Juan Pablo II, obedeciendo a las enseñanzas del Vaticano II, retó a la Iglesia de todo el mundo a reconocer que la santidad es el destino humano y cristiano de todos los bautizados.
Todas las ideas sobre un nuevo modelo de aprendizaje o un nuevo modelo de educación, buscan que los individuos dejen relucir lo mejor de sí mismos, que busque en su interior que es lo que les motiva, y que es lo que podemos aprender de cada uno. Es posible que sea necesario cambiar hábitos muy arraigados de modelos anteriores, pero solo hace falta derribar algunas barreras interiores, y abrirse a una nueva mentalidad de nuevas posibilidades de vivir una vida lograda.
Os imagináis un dialogo del siguiente tenor. ¿Y tú qué quieres llegar a ser en la vida? ¡Yo quiero llegar a ser Santo¡ y me estoy preparando para ello.
Merece la pena por que como dijo Sócrates: “Solo es bueno el conocimiento que nos hace mejores”
TODOS PODEMOS SER INSTRUMENTOS DE DIOS
Noviembre 12th, 2011San Pablo se vale de la imagen de las tareas agrícolas para ilustrar nuestra condición de instrumentos en la labor apostólica. “Yo planté, Apolo regó, pero es Dios quien dio el incremento; de tal modo que ni el que planta es nada, ni el que riega, sino el que da el instrumento, Dios… Porque nosotros somos colaboradores de Dios”.
Es bueno y positivo recordar, de vez en cuando, estas palabras tan precisas de San Pablo.
Yo solo soy un instrumento del que se sirve Dios para ejecutar sus deseos en la tierra. No puedo ni debo creerme otra cosa, podre poner el esfuerzo, el ánimo, las ganas, pero quien decide el buen fin de la misión, es Dios.
El éxito de todos los objetivos que consigamos no nos corresponde y por ello, debemos de ser humildes y entender que estamos al servicio de Jesucristo quien ha puesto en nuestras manos la gracia para que pudiésemos ejecutar su mandato.
Quisiera poder transmitirte la importancia que tiene, para un cristiano, recibir una orden de nuestro Padre celestial. En primer lugar te sientes seleccionado, es decir,ÉL cuenta contigo, existes y te necesita para el cumplimiento de una misión. ¿Hay algo máshermoso?, sinceramente, no. Nosotros no podemos verle en persona pero si sentirle como una persona, es en ese momento, cuando tenemos la disponibilidad a su alcance, podemos gozar de este enorme privilegio. ¿Hay algo más excitante que sentirse útil y necesario para el Señor? Pues, no.
Alguien puede decir, a mi no me elegirá nunca. Es falso, todos tenemos en mayor o menor grado, de una forma o de otra, la posibilidad de servir a Dios; solo debemos mostrarle nuestra disposición incondicional, sin compensaciones. Cuando nos surjan las dudas sobre nuestras escasas capacidades, nos iremos dando cuenta de cómo nos va colocando sus mensajes y evidencias por muchos sitios. Este es un momento de gloria que hace subir nuestra Fe a límites insospechados. Saberlo transmitir es lo que nos pide el Señor.
La otra cara de la moneda es cuando nuestra actitud es tan negativa que solo el diablo conecta con nosotros. La verdad que ponerse a las ordenes del maligno es lo peor que nos puede pasar. Donde no hay amor, solo se ven tinieblas. En eso si que no tengo experiencia pero me lo puedo imaginar. NO RECOMENDABLE.
LO QUE LOS POLITICOS QUIEREN DESTRUIR
Noviembre 2nd, 2011No contentos en consentir la destrucción del sistema financiero-será por aquello de a rio revuelto ganancia de pescadores- mundial, se afanan ahora en la destrucción de la institución más vital, utilizando toda clase de artimañas a cual mas execrable.
La familia es una institución natural anterior al Estado y más preeminente que él, es lógico que toda la legislación emanada del Estado tienda, en todo momento y bajo todos los aspectos, a salvaguardar y proteger a la institución familiar.
Resumiendo, puede decirse que la familia es una unidad jurídica, social y económica, pero sobre todo es una comunidad de amor y solidaridad, que tiene la misión de traer al mundo y educar a las nuevas generaciones, y de transmitirles los valores culturales, éticos y sociales necesarios para el bienestar y pleno desarrollo de toda la sociedad.
Analicemos esta peligrosa vocación política, que de una forma sorprendente, nos invade en algo tan sensible como podría ser obstaculizar el desarrollo de las nuevas generaciones. La mejor manera que se me ha ocurrido para, parar esta locura sin sentido es, recordar la transcendencia insustituible, de la familia.
Veamos como la familia puede lograr que cada persona sea, primero, líder de su propia vida y posteriormente convertirse en un líder político, empresarial, religioso, deportista, financiero, etc. Si alguien quiere terminar con esto, no solo no es un líder cabal sino que no está en su sano juicio. Desgraciadamente hay muchos millones de personas que actúan en esta más que demostrada actitud ajena a las leyes naturales de la vida.
Pocas padres están sensibilizados a reconocer que son los únicos educadores de sus hijos. Liados con sus compromisos laborales olvidan las obligaciones necesarias que deben tomar con sus hijos y eligen, equivocadamente, la externalización educativa, de los mismos, a instituciones más o menos correctas.
Si a este fenómeno unimos la cada vez más concurrente, inestabilidad familiar, su disolución, su degradación, todo ello nos lleva ante una adversidad social más preocupante de lo que nuestros gobernantes manifiestan. Analicemos las estadísticas de fracaso escolar y universitario, así como el indeseado paro juvenil en España. Me pregunto ¿hay alguien preocupado por esto?
La familia es el ámbito en el que habitualmente el ser humano recibe la vida y se desarrolla durante largos años. Es ahí donde debe preparar su formación y prepararse para desempeñar su papel en la sociedad.
La familia es la formadora de líderes para el desarrollo de la sociedad. Una sociedad será lo que sean las familias que la integran.
¡¡HAY COSAS POR LAS QUE MERECE LA PENA LUCHAR¡¡
Este post esta inspirado en el gran trabajo de MARIA MERCEDES PINEDA DE CARRANZA "LA FAMILIA FORMADORA DE LIDERES" CENTRO DE INVESTIGACIONES
HUMANISMO Y EMPRESA. UNIVERSIDAD DEL ISTMO
¿Por qué hay tanta escasez de buenos sacerdotes?
Febrero 1st, 2010Un buen sacerdote debe, entre otras muchas cosas, tener la virtud de saber comunicarse con sus feligreses, sabiendo en que podrá ayudarles para aumentar su fe. Es imprescindible que al dirigirse a ellos, sobre todo los domingos en la homilía, sepa transmitir y despertarles el apetito de querer saber más. Con su intervención deberá conseguir que al menos, algunas personas acudan a su biblioteca espiritual para enriquecer la información recibida.
El sacerdote del siglo XXI debe tener plena consciencia de que en su parroquia se constituye el semillero de futuras vocaciones. Los jóvenes son los que deben encontrar su vocación en los centros parroquiales. Un buen sacerdote con su testimonio debe ilusionar a los jóvenes para que estos sean capaces de darle un sentido a su vida.
Para conseguir este perfil de sacerdote eficiente es necesario que los seminarios sean adaptados a modelos de enseñanza acordes con las necesidades actuales. Todo ha cambiado en muy pocos años, también lo debe hacer el personal consagrado ya que tiene mucho potencial intelectual para asimilar los cambios necesarios.
Mayor liderazgo en la personalidad del sacerdote sería una virtud muy aconsejable en estos momentos en los que la sociedad se inclina por derroteros sin sentido. El sacerdote debe ser consciente de que su testimonio puede ser interpretado en múltiples versiones, unas mejores que otras.
No es fácil encontrar estos perfiles. Como en todo colectivo humano se dan todo tipo de circunstancias, la diferencia es que en este, la sensibilidad es mayor que en otros y sus consecuencias también. No quisiera pensar que las máximas jerarquías de la iglesia no se ocupen de mejorar la eficiencia de sus pastores y considerasen que no hace falta. Sería un grave error. Es mucho lo que se puede y se debe hacer en los seminarios.